sábado, 3 de agosto de 2013

El pensamiento de San Agustín

Su pensamiento gira en torno a Dios y el alma. Son tres los centros de especulación de San Agustín: Dios, el espíritu y la relación de ese espíritu con Dios en la ciudad.

El planteamiento agustiniano antepone el amor y la caridad a la vida intelectual del hombre: el conocimiento no se da sin amor. El propio origen de su pensamiento está en la religión que mueve su filosofía.

Su dialéctica se basa en el alma, en lo interno. Se llega a Dios desde la intimidad del hombre. El hombre es el reflejo de Dios, su propia imagen, por eso para encontrar a Dios hay que buscar en lo interior, rebuscar en los adentros. Así, alejarse de Dios es como vaciarse, expeler las vísceras. En cambio, encontrarse a sí mismo entrando en sí propio es encontrar la divinidad. Es decir, vivir solo en el mundo sensible es apartarse de Dios, entrar en uno y prescindir de los sentidos es acercarse a Dios. Regocijarse en lo material es desviarse del camino divino, añorar lo inmaterial es aproximarse a lo celestial.

El motor del alma es el amor. El amor determina y califica la voluntad. El amor bueno o caridad es el punto central de la ética agustiniana: "Ama y haz lo que quieras". Así pues, San Agustín pide al hombre entrar en sí mismo y encontrar a Dios y con ello determina una de las dos grandes direcciones del cristianismo, la de la interioridad.


jueves, 1 de agosto de 2013

La conversión al cristianismo de San Agustín

La patrística y la lucha por asentar el cristianismo culmina con la aparición de San Agustín quien consuma el dogma cristiano. Este africano se convierte en el último hombre de la antigüedad y el primero de la modernidad. Su pensamiento resume el mundo antiguo y anuncia el mundo moderno que se inicia con él mismo.

Aurelio Agustín nació en Numidia, cerca de Cartago, el 354. Quiso a su madre apasionadamente, una mujer llamada Mónica, de gran virtud y profundo espíritu cristiano. 

Al principio se desentiende del cristianismo y prefiere escudriñar en el maniqueísmo. Fue con San Ambrosio que es iluminado por la luz de la fe, entonces se convierte a la cristiandad. Poco a poco se sumerge en la dogmática cristiana. El año 386 es decisivo: "Siente en el huerto milanés una crisis de llanto y desagrado de sí mismo, de arrepentimiento y ansiedad, hasta que oye una voz infantil que le ordena: toma y lee. Agustín coge el Nuevo Testamento y al abrirlo lee un versículo que alude a la vida de Cristo frente a los apetitos de la carne. Se siente transformado y libre, lleno de luz; el obstáculo de la sensualidad aparece en él. Agustín es ya totalmente cristiano".

Sus obras principales son: Confesiones, una obra autobiográfica; y La Ciudad de Dios, donde expone los fundamentos de su pensamiento.


miércoles, 31 de julio de 2013

Apuntes sobre la patrística

Se denomina patrística a la especulación de los padres de la iglesia en los primeras centurias de la era cristiana. La patrística surge por dos estímulos: las herejías y la indagación intelectual pagana. En estas circunstancias controversiales se constituye la dogmática cristiana.

El cristianismo que al principio muestra una hostilidad total a la razón se ve acechado y, por ende, obligado a debatir racionalmente con sus enemigos heréticos y paganos. Para esto intentó amoldar sus dogmas a la razón y para esto se valió mucho de la filosofía griega. Entre los más importantes movimientos que surgieron fueron: los apologetas - defensores del cristianismo - y los gnósticos, que fue el principal movimiento herético. Los primeros tienen a Justino y Tertuliano como sus máximos representantes, los segundos a Valentín de Alejandría y Pedro de Samosata. 

Tertuliano es el que más llama la atención por su actitud acre en su defensa del cristianismo contra los gnósticos, su discurso encarnizado contra los herejes lo llevó incluso a cuestionar a la misma razón.

Los Padres de la Iglesia no tienen un sistema definido, por eso no es exacto hablar de filosofía cristiana. En general son eclécticos, es decir, toman de muchas escuelas lo que les parece más útil y lo usan en su favor. La fuente principal de la que se nutrieron fue el Neoplatonismo.


martes, 30 de julio de 2013

Cristianismo y filosofía griega

Al inicio de la era cristiana, el cristianismo emergente se ve amenazado por la filosofía y crea su propia filosofía a partir de su propia situación. No por eso se puede hablar de una filosofía cristiana, pues el cristianismo deja muchas cuestiones en el aire al subordinar a la razón.

El cristianismo trae la idea de la creación que da un sentido a la existencia del hombre y del mundo. In principo creavit Deus caelum et terram, en el principio creó Dios el cielo y la tierra, de esa frase parte la filosofía moderna.

Para la cultura griega el problema era el movimiento, ese vaivén entre el ser y el no ser, entre lo que es y lo que no es. Desde el cristianismo, lo que amenaza al ser es la nada. El problema es que las cosas podrían no ser, o sea, podrían no tener existencia. Es la existencia lo que requiere justificación, de ahí el sentido que le da la creación. No es importante el ser, sino el no ser, pues al no ser no tienen existencia y se forma un vacío, una nada.

Para un griego ser es estar ahí, para el hombre de la nueva era, ser es no ser una nada. "En cierto sentido, pues, el griego filosofa ya desde el ser, y el europeo occidental desde la nada" (Xavier Zubiri).


lunes, 29 de julio de 2013

La filosofía justo después de Platón y Aristóteles

Cuando se extingue Aristóteles el sentido de la filosofía cambia sustancialmente, a partir del siglo III a. C. hasta el II d. C., predomina el desinterés por la metafísica y se presta atención primordialmente a las cuestiones de ética. Corresponden a este tiempo las escuelas cínica y cirenaica, el estoicismo, el epicureísmo, el escepticismo, el eclecticismo, etc.

Se da una nueva pérdida del sentido de la verdad aunque no de la misma manera que ocurrió con la sofística. Se pasa de una vida teorética a una vida ética o moral. Para Epicuro la filosofía es una actividad que procura con discursos y razonamientos la vida feliz; según los estoicos, es el ejercicio de un arte encaminado a regir la vida.

Así la filosofía, fuera de la vía de la verdad se convierte en una especie de religiosidad de circunstancias, apta para las masas. Por ende, su inferioridad intelectual la hace muy asequible a las mayorías y la convierte en una filosofía exitosa. Pues al no ahondar en temas teleológicos u ontológicos, la hace de fácil comprensión, más aún al tratar cuestiones mundanas y otros aspectos relativos a la vida recta.


sábado, 27 de julio de 2013

El hombre teórico y las ciencias según Aristóteles

En el contexto de las tres ciencias aristotélicas, teóricas, prácticas y poéticas; es importante indicar la supremacía y hegemonía absoluta del hombre teórico, ya que este último solo requiere su mente para ejercer su función que es el pensamiento. Mientras que el arquitecto necesita un lugar sobre el cual construir, un médico un cuerpo sobre el cual actuar; el teórico solo necesita su mente, pues esta es la que ejecuta y acciona su propio desarrollo.

La actividad del hombre teórico versa sobre la contemplación, es esta misma. La contemplación es un modo de praxis, la praxis suprema, a diferencia de lo que solo llega a ser práctica y no teoría.

El hombre teórico se diferencia del práctico y del poético considerando dos aspectos: el fin y el objeto. Las ciencias poéticas tienen su fin fuera de sí mismas, las prácticas tienen su fin en sí mismas y las teóricas son autosuficientes al tener en sí mismas, además de su fin, su objeto. Porque el hombre teórico tiene como fin la contemplación que está en él mismo al igual que su objeto.

Algo importante es que antes de estas tres ciencias, está la lógica que no se relaciona a ninguna de ellas.


viernes, 26 de julio de 2013

Platón y las ideas

Platón es uno de los tres filósofos más importantes de la antigüedad cuyo aporte más significativo es la concepción de las ideas en oposición a las cosas. Platón descubre que las cosas en sí no son. Por ejemplo, se podría decir que la rama de un árbol es verde cuando en realidad la rama no es completamente verde pues tiene partes más claras y oscuras; es decir, esa rama, con respecto al color, es y no es. En este caso la idea sería la verdura, el color verde en su plenitud, es menester que exista esta idea para que la cosa pueda ser relacionada a esta.

Ahora, la idea es distinta de las cosas, es lo que las cosas aspiran a ser, pero nunca serán. Por esto Platón, con razón dijo que las cosas eran sombras de las ideas. Lo que se ve, en realidad, es la idea y no la cosa. Por ejemplo, al ver un hombre lo defino como tal por tener ya previamente la idea del hombre, pues si el hombre fuera bicéfalo no dejaría de ser hombre, ya que la perfección cualitativa solo se da en la idea. Igual la idea de la blancura es total y perfecta, pero no se muestra como tal en las cosas, por eso al ver un conejo blanco se dice que es de ese color porque se tiene la idea de ese color previamente, pues el conejo no es blanco totalmente ya que, por ejemplo, sus ojos son rojos y sus orejas rosadas. Entonces por qué no se dice que es un conejo rojo o rosado, porque al ver al animal lo primero que se capta es la idea de la blancura. Así, la idea es lo que se ve según Platón.

Por tanto, la idea es lo verdadero y según esto el conocimiento está dentro de nosotros, ya que la idea es previa a la cosa sensible. Por eso, las cosas funcionan como estímulos para recordar lo que ya está en nosotros mismos.

Por cierto, el descubrimiento de las ideas divide la realidad en dos mundos: el de las ideas y el de las cosas sensibles.